hombrebotoxLos tratamientos con toxina botulínica ya no son sólo utilizados por las mujeres sino que, cada vez más, los hombres deciden someterse a esta técnica. La piel de los varones suele ser más gruesa que la de las mujeres y, por consiguiente, las arrugas están más pronunciadas.

La toxina botulínica inhibe la acetilcolina de las terminaciones nerviosas, lo que provoca que los músculos en los que se relajen y no se formen arrugas de expresión, que son aquellas que aparecen cuando se contraen los músculos y provocan un pliegue en la piel.

Los efectos no se perciben de inmediato, sino que comienzan a hacerse visibles entre las 48 y las 72 horas siguientes y tienen una duración de, aproximadamente, unos cinco o seis meses. En este sentido, el experto ha asegurado que no suelen existir efectos secundarios y que, “en raras ocasiones”, aparecen síntomas de pesadez que “desaparecen” al cabo de dos o tres días.

No obstante, a las 4 o 5 horas del tratamiento no es recomendable acostarse, ni masajear la zona durante las primeras doce horas. Además, es importante poner especial cuidado al extender cremas o lociones y evitar la exposición solar de la zona tratada los días siguientes.

La finalidad de la toxina botulínica es que, conservando la expresividad, se atenúen las arrugas. Por ello, es muy importante adecuar cada tratamiento de manera individualizada.

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