Elegir entre prótesis anatómicas o redondas

Antes de un aumento de pecho debemos tomar decisiones clave como qué tamaño de pecho queremos conseguir, qué tipo de prótesis es la más adecuada y qué forma de implante deseamos lucir.

Algunas mujeres buscan un pecho con más volumen y proyección, mientras que otras buscan recuperar la firmeza de una manera discreta y natural. Para conseguir tanto uno como otro resultado los cirujanos cuentan con dos tipos de prótesis: las redondas y las anatómicas. 

Prótesis redondas o prótesis anatómicas

Las prótesis mamarias de gel cohesivo de silicona son una de las más utilizadas en las operaciones de aumento de pecho. Éstas pueden ser de dos tipos: anatómicas o redondeadas.

Soft silicone‘ en las prótesis redondas

Las prótesis redondas son uniformes y dinámicas, es decir, el gel de silicona interior acompaña el movimiento del pecho lo que lo convierte en la mejor opción para todas aquellas personas que busquen un efecto natural.

Si estás de pie el gel cae hacia el polo inferior de la mama, y si te acuestas éste mismo gel se mueve acoplándose en la prótesis. Es por esto que se considera el implante idóneo, sobre todo, para las pacientes que quieren solucionar la caída del pecho de una forma discreta.

Además, son una excelente opción para aquellas mamas que tienen una forma correcta pero son pequeñas y lo que se busca es proyectarlas hacia delante sin modificar su forma, es decir, aumentar el volumen con un efecto ‘push-up’.

Las redondas son ideales para pacientes que no estén muy delgadas o que partan de un buen tamaño de pecho. La intervención en estos casos se realiza a través de la areola.

Dentro de los implantes redondos existen de proyección baja, moderada, alta y extra alta. Esta última nos dará un pecho con un polo superior más redondeado y menos discreto. La prótesis redondeada de proyección moderada consigue un pecho más natural.

Naturalidad con Prótesis Anatómicas

La principal diferencia entre los implantes redondos y anatómicos es el dinamismo. En los segundos, el gel de silicona se mantiene continuamente en el polo inferior por lo que, independientemente de como sea el movimiento, éste se mantendrá igual.  Esta falta de movilidad del gel hace que el tacto sea algo más duro que en las prótesis redondas.

Las anatómicas tienen forma de gota o de lágrima asemejándose a la anatomía habitual de la mama, es decir, tiene más volumen en el polo inferior.

Este tipo de prótesis se comenzó a utilizar en las reconstrucciones de pecho tras mastectomías, ya que su efecto era muy natural. Actualmente, también se utiliza en cirugía estética en mujeres que tienen un mayor volumen en la zona superior.

Antes de comenzar con la intervención, el cirujano realizará un estudio detallado para determinar la anchura, proyección y la altura del implante que mejor se adapte a las proporciones corporales.  Los cirujanos tienen en cuenta, además del tipo de pecho, la forma del tórax. En aquellas pacientes que son muy delgadas o no tienen pecho (aplasia) este tipo de prótesis les va a aportar un resultado y forma impecable.

En Clinimagen consideramos vital la buena comunicación entre el médico y paciente en todas las etapas del proceso. Así el cirujano le podrá aconsejar sobre el tipo y forma de prótesis que mejor se adapta a sus deseos de acuerdo con las características físicas de cada mujer.

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