Pómulos, cirugía sin cicatrices

No es de las intervenciones más demandadas, ni siquiera de las más conocidas, pero la malarplastia o cirugía de pómulos ofrece unos resultados sin cicatrices que suponen un antes y un después para la estructura facial y un perfil bonito. Aunque no se le suelen prestar mucha atención, los pómulos son los que conforman los rasgos estructurales del rostro, los que definen la forma y aportan personalidad o carácter facial.

Unos pómulos bien definidos marcan un perfil delgado y estilizado, generan un aspecto saludable y firme, con un contorno delimitado y proporcionado para el rostro.

La malarplastia consiste en una cirugía poco invasiva y sin cicatrices visibles, ya que las incisiones se realizan en la cara interna de la boca. Lo más relevante de esta intervención es que ofrece unos resultados muy naturales para el rostro y un cambio considerable con el mínimo riesgo para la salud del paciente. Además, no solo permite aumentar la proyección de los pómulos sino también aplanarlos, reducirlos o remodelarlos para dar con el equilibrio, armonía y proporción perfecta para el rostro.

Con esta intervención se puede conseguir otros efectos derivados, ya que definir correctamente los huesos malares pueden mejorar un rostro excesivamente alargado, corregir el aspecto cansado en la cara, aportar una imagen más delgada y sofisticada, etcétera.

La cirugía de pómulos paso a paso

El especialista realiza la intervención bajo anestesia local, se trata de una operación ambulatoria que tiene el mínimo riesgo para la salud del paciente, que regresa a casa tras la operación sin necesidad de ingreso hospitalario. La cirugía comienza con las incisiones, que se hacen en la cara interna de la boca para evitar que sean visibles externamente. Esto es importante, ya que le suma naturalidad al resultado final y al ser cortes de pequeño tamaño requiere cuidados postoperatorios más sencillos y tienen una recuperación más rápida.

A través de estas incisiones el especialista médico accede a la zona de los huesos marlares o pómulos y realiza la acción necesaria, aumento, disminución de volumen o remodelación. Para añadir proyección al pómulo, normalmente se recurre a una prótesis, que tendrá el tamaño y forma adecuados y específicos para la cara y las proporciones del paciente. Para la reducción o remodelación, el cirujano accederá de igual forma a la zona mediante pequeñas incisiones en el interior de la boca y realizará la acción que considere oportuna, normalmente limando la superficie ósea hasta lograr el volumen o la forma deseada.

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