Cirugía de reducción de pecho

Reducción de pecho en Las Palmas y TenerifeLa cirugía de reducción de  pecho o mama es una intervención recomendada para mujeres que sufren de un pecho excesivamente grande. Un volumen descompensado con la proporción del cuerpo no solo es antiestético sino que puede conllevar problemas serios de salud como dolor crónico de espalda, lesiones dermatológicas como eczemas o úlceras en el surco submamario y consecuencias psicológicas importantes.

A pesar de que no es una intervención tan popular y a contrario de lo que es normal pensar, tener un pecho demasiado grande suele llevar asociado complicaciones físicas y psicológicas, ya que el volumen y el peso suele recaer en los hombros de la afectada, deformando la posición natural del cuerpo al andar e incluso creando traumas en las mujeres que lo sufren.

¿En qué consiste la cirugía de reducción de pecho?

La mamoplastia de reducción de pecho tiene como objetivos principales reducir el volumen mamario, elevar el seno a su posición natural y reconstruirlo para que luzca natural y estético. Este proceso suele llevar entre dos y cinco horas de quirófano, unos tiempos que varían ya que dependen del caso concreto, del volumen de mama a retirar y la complejidad de la reconstrucción.

La intervención se realiza bajo anestesia general, más segura para la salud de la paciente y cómoda para el cirujano, que tiene las constantes de la paciente monitorizadas y controladas durante toda la operación. Una vez la anestesia ha hecho efecto y la paciente no siente dolor se procede a realizar la incisión.

¿Qué tipo de incisiones se realizan en la cirugía de reducción de pecho?

Las incisiones para la cirugía de reducción de pecho son tres: Alrededor de la areola, de forma vertical desde la areola al surco submamario y horizontalmente en la parte inferior de la mama a lo largo del surco submamario. La cicatriz queda en forma de T invertida, aunque escondida con el cambio de pigmentación de la areola y con la caída natural del seno en el caso del surco submamario. Con el tiempo y un buen cuidado, las marcas quirúrgicas son prácticamente imperceptibles.

Tras la incisión se procede a vaciar la mama, eliminando tejido y volumen del seno hasta alcanzar el tamaño adecuado y proporcionado para el pecho. Tras vaciar hasta el nivel elegido, se eleva la mama hasta su posición natural y se recoloca la areola y pezón en el punto central del vértice del nuevo seno. El proceso de reconstrucción del seno es lo que más tiempo lleva en la cirugía ya que es el parte más delicada y estética de la intervención. Al finalizar el proceso de remodelación del pecho se suturan las incisiones y se da por completada la cirugía.

El postoperatorio en la reducción de pecho

Como cualquier cirugía de pecho, es necesario que la paciente permanezca ingresada en el centro médico al menos la noche de la intervención. Este requisito es por mera precaución. Durante el tiempo de ingreso se le colocará un drenaje que se retirará al darle el alta.

Al haber manipulado el tejido mamario durante la cirugía es normal sentir molestias los primeros días tras la intervención que se tratarán con analgésicos comunes. La sutura se retira entre los 10 o 20 días después de la cirugía y en ese momento se podrá recuperar la vida normal. Es necesario tener ciertas precauciones durante el primer mes, como el uso de un sujetador deportivo ajustado que mantenga firme el pecho, evitar levantar peso y el deporte de impacto. Si el proceso de cicatrización sigue su transcurso normal, se podrá recuperar la totalidad de actividades, a los 30 días de la intervención, incluso el deporte.

Es importante el cuidado exhaustivo de la piel y la hidratación tras la operación, especialmente de las cicatrices. Para paliar cualquier marca quirúrgica es clave prestar una especial atención en las semanas posteriores a la cirugía, de esta forma  llevarán un proceso de curación adecuado y con el tiempo serán prácticamente imperceptibles.

En la mamoplastia de reducción de pecho, los resultados son visibles inmediatamente, aunque es normal que el pecho presente hematomas, algo de inflamación y esté duro al tacto. Estas características son propias del proceso normal de adaptación del cuerpo a la nueva forma. Los resultados son duraderos, a pesar de que el embarazo o cambios radicales de peso pueden modificar el pecho reconstruido, este nunca recuperará el volumen ni la caída original ya que se ha eliminado tejido mamario.

El asesoramiento profesional y el equipo médico es clave

Quizás lo más importante de cualquier cirugía estética es el equipo médico y los profesionales que la realizan. Estar en manos de médicos cualificados es la mejor garantía de calidad, resultados y buena praxis. En Clinimagen, el equipo médico está formado por expertos sanitarios titulados en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora y con décadas de experiencia en el sector.

Antes de entrar en el quirófano es clave que la paciente conozca toda la información al respecto de la intervención, así como que haya resuelto la totalidad de sus dudas al respecto. El equipo médico no solo hará un seguimiento en el previo y el postoperatorio, sino que harán un estudio personalizado de cada paciente y la acompañarán durante todo el procedimiento.

En el caso de la cirugía de reducción de pecho los resultados son evidentes al momento, el dolor de espalda desaparece nada más dar el alta a la paciente y las lesiones cutáneas mejoran a los pocos días.

Recuerda:

  1. La reducción de pecho es una cirugía segura, controlada y protocolada.
  2. Puede solventar problemas más graves como dolor de espalda crónico, mala posición corporal o lesiones dermatológicas.
  3. Se puede volver a hacer vida normal a las pocas semanas de ser intervenida.
  4. Los resultados son visibles al momento y duraderos.
  5. El equipo médico y el asesoramiento profesional es clave, un estudio previo a la cirugía de reducción de pecho es garantía de buenos resultados.
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