La toxina botulímica: un tratamiento eficaz de rejuvenecimiento facial

La piel se ve afectada por el paso del tiempo así como por la acción del clima y la contaminación. Estos factores hacen que pierda elasticidad, brillo y tersura y, con ello aparecen las temidas arrugas y líneas de expresión además de manchas y surcos.

Para combatir su aparición e incluso para evitarla, el tratamiento con la  toxina botulínica es uno de los tratamientos más eficaces. El rejuvenecimiento facial con toxina botulínica es uno de los tratamientos de Medicina Estética que mejores resultados ofrece contra los signos de cansancio así como en la lucha contra el envejecimiento prematuro de la piel.

La toxina botulínica es una sustancia que relaja la acción de los músculos que causan la aparición de las arrugas y surcos logrando así que éstas se minimicen. Además de corregir la profundidad de las arrugas también sirve para la prevención de ellas ya que ralentiza la pérdida de elasticidad de la piel y da como resultado un rostro más luminoso y descansado.

En qué consiste el tratamiento con la toxina botulínica

El tratamiento con toxina botulínica se realiza mediante la aplicación de pequeñas inyecciones indoloras por parte de un médico especialista. La zona principal en la que se aplica la toxina botulínica es el tercio superior del rostro. Se utiliza sobre todo para combatir las ‘patas de gallo’, las arrugas del entrecejo y las líneas de expresión de la frente.

El efecto de la toxina botulínica es casi inmediato aunque se puede tener sensación de rojez en la zona tratada, pero ésta irá desapareciendo a las pocas horas. El resultado final se podrá percibir pasado ese tiempo que también será cuando el paciente podrá volver a su vida normal. Se trata de un tratamiento rápido, eficaz e indoloro que proporciona una piel radiante con un aspecto más joven.

En algunas ocasiones se puede utilizar la toxina botulínica en combinación con otros tratamientos de rejuvenecimiento facial como los rellenos faciales. El caso más habitual es utilizar la toxina botulínica en conjunto con el ácido hialurónico ya que este último puede utilizarse en el denominado ‘código de barras’ de la boca y para el aumento del volumen de los labios. Dependiendo del resultado que se espere obtener, la combinación de los tratamientos de Medicina Estética puede ser una opción muy eficaz contra el envejecimiento de la piel. Lo aconsejable es acudir a un médico especialista que asesore al paciente sobre el tipo de tratamiento que mejor se adecue a su rostro y su piel tras un estudio previo.

Duración del rejuvenecimiento facial con la toxina botulínica

La toxina botulínica ofrece como resultado una piel más luminosa con un aspecto descansado y juvenil. Sin embargo, la duración de este efecto no es definitiva aunque uno de los beneficios del tratamiento con toxina botulínica es precisamente que retrasa la aparición de las arrugas y líneas de expresión. Normalmente a los 6 meses tiende a pasarse el efecto, pero las arrugas aparecen de forma mucho más suavizada y homogénea en la piel.

En Clinimagen contamos con un equipo médico especialista en Medicina Estética que te asesorará sobre el tipo de tratamiento adecuado para que luzcas una piel perfecta.

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