Tratamiento con inyección de toxina botulínica

Tratamiento con inyección de toxina botulínica - Clinimagen

No se puede luchar contra la edad y fruto de ella son las arrugas de expresión. Se trata de surcos que aparecen o se acentúan debido a la acción de los músculos, cuando reímos, sonreímos, lloramos, fruncimos el ceño, nos sorprendemos, etcétera. Se trata de marcas en la piel que reflejan las emociones que mostramos a través de los músculos faciales. Para eliminar estas arrugas la mejor alternativa es la inyección de toxina botulínica (Alliure, Vystavel…).

Con el uso de la toxina botulínica se evita pasar por el quirófano, el paciente puede reincorporarse a su vida habitual instantáneamente y los efectos secundarios son mínimos. Al evitar la cirugía se elimina el tiempo de recuperación y se pueden observar los resultados a los pocos días.

¿Cómo es la inyección de toxina botulínica y en qué consiste el tratamiento?

La aplicación de la toxina botulínica actúa de forma selectiva sobre la zona predominante del músculo que provoca la arruga o línea de expresión. Mediante la inyección de este material en la zona estratégica del músculo, se relaja la acción de este de la expresión del rostro. Al suavizar la contracción del músculo se aporta al rostro un aspecto relajado y sin arrugas sin perder la expresividad personal, que es una de los principales requisitos de este tratamiento.

La toxina botulínica se aplica mediante inyecciones con agujas pequeñas, que se colocan en una posición estudiada del músculo que se busca inhibir. De esta forma, la toxina botulínica actúa sobre el tejido muscular eliminando la arruga o minimizando el surco cutáneo. Está orientado a eliminar las comunes ‘patas de gallo’, líneas y arrugas en el entrecejo, principalmente.

¿Cuál es la duración del tratamiento de inyección de toxina botulínica y de los resultados?

La inyección de toxina botulínica suele ser un tratamiento que dura 10 minutos o menos. Dependerá de la zona a tratar y de la precisión con la que deba hacerse esta aplicación, aunque normalmente no se prolonga por más de media hora.

La aplicación de la toxina botulínica no puede realizarse mediante un molde facial genérico, debe ser un especialista médico quien se encargue de todo el procedimiento y supervise el caso concreto de cada paciente y el tipo de arrugas que quiere mejorar. Es necesario un estudio exhaustivo de cada paciente para lograr que los resultados sean los idóneos, proporcionados, equilibrados y sobre todo naturales.

Una vez finaliza el procedimiento, el paciente podrá volver a su vida normal y a la totalidad de sus actividades sin ningún problema. Normalmente es a los tres días cuando podrán observarse los resultados por completo, aunque depende de cada paciente puede ser algo antes o después. La duración de los resultados es de 4 a 6 meses, para que perduren se recomienda repetir el tratamiento entre 2 o 3 veces anuales y así lograr un aspecto siempre joven.

Asesoramiento profesional y equipo médico

Lo más importante en la medicina estética es siempre el asesoramiento profesional. Para ello, acudir a profesionales médicos es fundamental, los especialistas resolverán todas las dudas posibles, estudiarán cada caso de forma personalizada y darán con la fórmula y método adecuado para cada paciente.

Contar con un equipo médico cualificado es clave para asegurar unos resultados óptimos, que esta sea segura y que tenga el mínimo riesgo. La calidad de un centro especializado es garantía de higiene, seguridad y salud. En Clinimagen, el equipo médico está formado y cualificado en medicina estética con décadas de experiencia en intervenciones de este tipo.

Comparte: