Tratamientos para las arrugas: botox y rellenos térmicos

Tratamientos para las arrugas con toxina botulínica y rellenos dérmicos

La toxina botulínica y los rellenos dérmicos son dos populares tratamientos para las arrugas. Tanto la toxina botulínica como los rellenos dérmicos permiten eliminar estas arrugas sin acudir a la cirugía.

Uno de los primeros lugares donde las arrugas comienzan a aparecer es en la frente. No es de extrañar que la frente sea propensa a las arrugas ya que es un componente importante de la expresión facial y es víctima de la constante exposición al sol. En el proceso de envejecimiento la piel comienza a perder elasticidad y las arrugas comienzan a crecer.

Elegir el mejor tratamiento depende en gran parte del tipo de arrugas. Las arrugas dinámicas causadas por el movimiento del músculo, tienden a responder mejor a la toxina botulínica. La toxina botolínica deteriora temporalmente el funcionamiento del nervio del músculo al que se inyecta.

Las arrugas estáticas son aquellas visibles cuando la cara está relajada y en reposo. Al envejecer, la capa dérmica de la piel se vuelve más delgada y la pérdida de elasticidad y la plenitud se manifiesta en las arrugas estáticas. Las arrugas dinámicas pueden también volverse permanentes y no desaparecer aún cuando el rostro está relajado. Los rellenos dérmicos pueden ayudar a eliminar estos tipos de arrugas al agregar volumen a la capa dérmica.

Sin embargo, en algunos casos se requiere una combinación de los dos tratamientos para las arrugas y así suavizar ambos tipos de arrugas, estáticas y dinámicas.
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