botoxLa toxina botulínica, que mitiga los signos de envejecimiento, elimina el sudor y atenúa las líneas de expresión, se ha convertido en uno de los procedimientos faciales más demandado en las clínicas de cirugía plástica y estética. La mayoría de las personas que recurren a la toxina botulínica lo hacen para acabar con las antiestéticas arrugas de la parte superior del rostro.

A pesar de que hace más de 10 años que se autorizó en EEUU como uso cosmético, todavía hay muchas dudas y mitos acerca de este tratamiento. Vamos a descubrir a través de estas líneas algunas verdades y mentiras de la toxina botulínica.

1. La toxina botulínica ayuda a prevenir arrugas. VERDADERO. Además de mitigar los signos del envejecimiento, también previene futuras arrugas.
2. La toxina botulínica es una toxina y puede ser peligrosa. VERDADERO. Como ya sabéis, todos los fármacos pueden tener efectos secundarios aunque en el caso de la toxina botulínica éstos son muy pocos, y suelen ocurrir cuando se realiza sin la técnica adecuada o con poca experiencia.
3. El tratamiento con toxina botulínica deja el rostro sin expresión FALSO: Siempre y cuando te pongas en mano de un profesional que conozca perfectamente tu musculatura facial y evitar así una expresividad indeseada y contraria a la naturalidad. Asegúrate de que el centro tenga la correspondiente autorización del Ministerio de Sanidad.
4. Hay un máximo de sesiones recomendadas para una misma persona. FALSO. No existe un número total tope de aplicaciones.
5. Los resultados desaparecen a los 5 ó 6 meses. VERDADERO. Aunque la duración depende del grosor de la piel (en hombres suele durar menos), de la fuerza del músculo, de los gestos y de la profundidad de las arrugas, de media la  toxina botulínica dura menos de medio año. Menos tiempo puede responder a insuficiente dosis o a que el medicamento ha perdido potencia por permanecer mucho tiempo abierto.
6. Después de varias inyecciones la duración de su efecto disminuye. FALSO. No es cierto que la  toxina botulínica deje de hacer efecto aunque eso sí, la siguiente aplicación debe realizarse antes de que el músculo se recupere del todo de la primera sesión.
7. La inyección de la  toxina botulínica es dolorosa FALSO: El bótox se inyecta con agujas muy finas, y los médicos deben aplicar una loción especial para reducir la sensibilidad a la zona de la inyección, es por ello que no son especialmente dolorosas.
8. Cuando se deja de aplicar se notan más las arrugas. FALSO. Si bien es cierto que el efecto de la  toxina botulínica va desapareciendo gradualmente y que las arrugas vuelven poco a poco, nunca más intensas que antes sino lo contrario.
9. No se debe inyectar toxina botulínica cuando se está embarazada o durante la lactancia. VERDADERO. Como en la mayoría de los tratamientos, las mujeres embarazadas o que están dando de mamar no deben someterse a la toxina botulínica.
10. ¿Puede provocar parálisis permanente? FALSO. Todos los estudios y la práctica médica lo desmienten, el músculo siempre recupera su movilidad.La toxina botulínica, que mitiga los signos de envejecimiento, elimina el sudor y atenúa las líneas de expresión, se ha convertido en uno de los procedimientos faciales más demandado en las clínicas de cirugía plástica y estética.

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