toxina botulínicaLa toxina botulínica es una sustancia que tiene múltiples usos en casi todos los ámbitos de la Medicina. En lo que respecta a la Medicina Estética, este material se utiliza para corregir arrugas y, por tanto, para rejuvenecer el rostro. Sin embargo, además de este uso también se utiliza con mucho éxito como tratamiento preventivo ya que gracias a su aplicación es posible retrasar la aparición de los signos del envejecimiento.

Exactamente este material es una sustancia cuyo objetivo es la relajación de los músculos de forma temporal. De esta forma se consigue que las arrugas vayan despareciendo al evitar los movimientos tensos de las líneas de expresión del rostro. Gracias a este efecto se disminuye y atenúa la profundidad de las arrugas existentes y, además, se previene la aparición de otras.

Dudas frecuentes sobre la aplicación de toxina botulínica

¿En qué parte del rostro se debe aplicar el tratamiento?

La infiltración de toxina botulínica se debe realizar siempre en el tercio superior del rostro. Está especialmente destinada para las arrugas de expresión, también denominadas arrugas dinámicas. Este tipo de arrugas son aquellas que se forman por la contracción natural de los músculos en los movimientos faciales. Por ello, las zonas donde se aplica el tratamiento de rejuvenecimiento facial con toxina botulínica son la frente, el entrecejo y las patas de gallo, la arrugas de alrededor de los ojos.

¿En qué zonas no puede aplicarse la toxina botulínica?

La toxina botulínica es una sustancia que relaja los músculos para inhibir su contracción. Por esta razón no es recomendable y, de hecho, es contraproducente, aplicarla en otras zonas del rostro que no sean el tercio superior. Esto quiere decir no debe infiltrarse nunca en los labios ni su alrededor así como en los pómulos o la zona inferior del ojo donde suelen localizarse las ojeras. De hecho, a la hora de realizar un tratamiento de rejuvenecimiento facial es muy común combinar unos y otros para lograr un resultado completo en todo el rostro.

¿Cuánto tiempo pasa hasta que se vean los resultados definitivos?

Los primeros resultados tras la aplicación de la toxina botulínica son visibles los primeros días., entre las 24 y las 36 horas después. Sin embargo, es necesario tener paciencia y esperar al menos 7 u 8 días para ver el resultado definitivo.

¿Cada cuánto es necesario repetir el tratamiento?

El tratamiento con toxina botulínica tiene unos efectos con una duración aproximadamente de entre 4 y 6 meses dependiendo de cada persona y su tipo de piel. Por esta razón, se recomienda reaplicarse la toxina botulínica cada 6 meses, es decir, unas dos veces al año. Sin embargo, con el paso del tiempo cada vez serán necesarias menos dosis de este material por lo que las sesiones serán más espaciadas en el tiempo.

¿Tiene algún efecto secundario?

La infiltración de toxina botulínica siempre debe realizarse por un médico estético profesional y cualificado y, por supuesto, en un centro estético de calidad. Si este requisito se cumple no tiene por qué haber ningún efecto secundario. Lo único que puede producirse es algún hematoma o enrojecimiento en la zona que irá desapareciendo de forma gradual.

¿Quién no puede realizarse el tratamiento?

En cuanto a quién es el candidato idóneo, lo cierto es que el tratamiento con toxina botulínica puede realizárselo toda persona que quiera mejorar su aspecto o prevenir la aparición de arrugas. Las únicas contraindicaciones que existen están orientadas a personas con dermatitis infecciones o zonas de la piel inflamadas, casos de acné, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, o bien en casos de miastenia gravis.

En Clinimagen somos especialistas en tratamientos de Medicina Estética. Por ello, contamos con un equipo médico de referencia en Canarias que te asesorará sobre el tratamiento de rejuvenecimiento facial que mejor se adapta a ti para que consigas la piel joven y luminosa que deseas.

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